
Chipaya es una remota aldea india de Bolivia en lo alto de las llanuras de sal. Rara vez visitados por los extranjeros, sus casi 2.000 habitantes viven en chozas de barro y hablan su propio idioma. Son los únicos remanentes de la gran civilización Uru-Chipaya, que hace muchos siglos recorrieron una gran parte del centro de América Sur. Rechazados y diezmados por poderosos enemigos, los Chipaya decidieron asegurar su supervivencia mediante una migración a un lugar menos deseable para vivir---la meseta andina, la inclemencia de los llanos de sal. Sabiendo que ningún otro grupo quisiera la tierra, se asentaron y así han sobrevivido hasta el día de hoy. Sin embargo, en toda esa larga historia, el pueblo Chipaya nunca ha tenido acceso al agua potable. A una altitud de 12.000 pies, el aire es escaso y la tierra casi estéril. Escurrimiento de los Andes trae grandes inundaciones anuales, pero el abastecimiento de agua es contaminada permanentemente; en un viaje médico a la aldea, los médicos de Healing the Children encontraron casi un 80% de los habitantes infectados con enfermedades transmitidas por el agua cada año.
El personal de Mano Abierta ha estado viajando a Chipaya desde 2002; durante una reciente visita, los líderes locales en la aldea preguntaron si EMA podría ayudarlos a solucionar su problema de agua. Como resultado de ello, Mano Abierta y socio Healing the Children han desarrollado un sistema de purificación de agua, simple pero 99,99% eficaz, lo cual filtrará agua potable diariamente para todos los ciudadanos de Chipaya. Operados y mantenidos directamente por los residentes locales, ayudará a asegurar la salud y supervivencia por décadas. La recaudación de fondos para el proyecto ha comenzado, con Caras de la Dignidad y donaciones directas.
